¡Juntas por la seguridad de las mujeres también durante la pandemia!

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La Red rumana de Prevención y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres (Red VIF), organiza el próximo domingo 25 de octubre, a partir de las 15:00 horas, una acción pública de sensibilización y protesta contra la violencia de género.

Varias activistas por los derechos de las mujeres y expertas en violencia de género se reunirán en Bucarest, la Plaza de la Universidad para enviar mensajes contra la violencia y por la seguridad de las niñas y sin diferencia de su origen étnico, raza o identidad de género. El evento se transmitirá online en las páginas de Centrul Filia y Feminism Romania.

Organizadora: Red rumana de Prevención y Combate de la Violencia contra la Mujer (Red VIF)

Este año, la Marcha anual “¡Juntas por la seguridad de las mujeres!” organizada en Bucarest por la Red VIF habría llegado a su 6ª edición. Aunque nos impide estar juntos físicamente, el contexto de COVID nos muestra lo necesario que es permanecer unidas contra la violencia y enviar un mensaje contundente de conciencia y condena de la violencia de género.

La pandemia amplifica y agrava los casos de maltrato. La falta de servicios especializados y la mala organización de las instituciones estatales se hace sentir con más fuerza durante la crisis que atravesamos.

Queremos respeto, seguridad y trato no discriminatorio para las niñas y mujeres durante la pandemia, puesto que la actual crisis sanitaria agrava los problemas existentes y provoca otros nuevos.

El aislamiento en sus hogares obligó a algunas mujeres a vivir permanentemente bajo el mismo techo con su agresor.

La pandemia ha intensificado la violencia verbal, mental, física y sexual. Nos mostró de nuevo cómo las autoridades centrales y locales ignoran las desigualdades que enfrentan las niñas y mujeres: sexismo, racismo, clasismo y transfobia.

Ansiedad, inseguridad, frustración: son emociones que mucha gente ha sentido desde el comienzo de la pandemia. El riesgo de perder su puesto de trabajo, el tele-trabajo, la disminución de los ingresos, las dificultades económicas, la movilidad reducida en el espacio europeo para un trabajo debido a COVID, el odio a los grupos étnicos y / o vulnerables han exacerbado los problemas existentes. La pandemia de COVID-19 ha causado problemas de salud mental y cambios en el estilo de vida. Ha aumentado el estrés por la escolarización de los niños y por la salud de los ancianos. Hizo que la carga del trabajo doméstico, emocional y de cuidado fueran aún más pesados, carga que desde antes pesaba de forma desproporcional sobre los hombros de las mujeres. Intensificó la violencia contra las mujeres, el racismo contra los romaníes y el odio hacía los pobres. Ha obstaculizado el acceso al aborto en los hospitales estatales, con consecuencias dramáticas para la salud reproductiva de las mujeres.

Los datos disponibles para 2020 muestran la gravedad del problema:

  • Las llamadas a la línea gratuita para víctimas de violencia doméstica se duplicaron durante el estado de emergencia.
  • La policía emitió 4.856 órdenes de protección temporal en los primeros 7 meses de 2020, con un promedio de 694 casos / mes
  • El 30% de las órdenes de protección se violan anualmente.
  • 96% de los perpetradores de violencia doméstica son hombres

Cuando las niñas y mujeres tienen el coraje y denuncian la violencia a la policía, la ayuda no siempre llega. O llega tarde, lo que les puede ser fatal.

En febrero de 2020, una mujer de Ilfov fue asesinada a puñaladas por su marido, contra quien tenía una orden de protección, obtenida un mes y medio antes del asesinato.

En Vişeu de Sus, Maramureș, una joven de 18 años fue asesinada por el hombre con quien tenía una relación desde que tenía 13 años y con quien tenía dos hijos. El asesino era 6 años mayor que ella. Bianca Țicală había puesto previamente una denuncia penal contra el hombre, lo que no la ayudó a estar protegida por la policía.

En Mehedinți, una joven de 17 años fue quemada en el 90% de su cuerpo por un hombre contra el que había presentado una denuncia por violación y agresión sexual. El hombre fue liberado recientemente de prisión después de matar a 5 personas.

En estos casos y en muchos otros, las autoridades rumanas han fracasado en proteger a las mujeres.

¡Pero juntas resistimos y luchamos!

¡La violencia no es excusable! Ninguna niña y ninguna mujer merece ser golpeada o violada, acosada u ofendida.

¡Estemos juntas en esta lucha!

¿QUÉ PEDIMOS?

  1. Adecuación de los servicios de asistencia y asesoramiento a la mujer a las dificultades y riesgos provocados por la pandemia;
  2. Financiamiento desde los presupuestos locales de servicios sociales, públicos y no gubernamentales, necesarios para las sobrevivientes de la violencia y las comunidades;
  3. Financiamiento prioritario de los centros de acogida de emergencia;
  4. Adopción de legislación sobre la implementación de un sistema de supervisión de agresores mediante brazaletes electrónicos.
  5. Introducción de la obligación de realizar pruebas de ADN en los casos de violación / violencia sexual.
  6. Identificación y tratamiento prioritario de los casos de relaciones sexuales con menores;
  7. Colaboración con el personal médico ante sospechas sobre los casos / situaciones en que madres adolescentes (menores de 16 años) quedaron embarazadas.
  8. Informar de oficio a las instituciones estatales responsables e investigar con celeridad siempre que tengan conocimiento de casos de actos sexuales con menores.
  9. Capacitación permanente del personal de policía, servicios de salud, servicios sociales y magistrados que atienden casos de mujeres víctimas o sobrevivientes de violencia doméstica y sexual. Incluida todo tipo de formación sobre etnia / raza / estatus social / orientación sexual.
  10. Equipos mixtos de mujeres y hombres de policías que se encargan de casos de violencia sexual y doméstica;
  11. Desarrollo de procedimientos para la intervención de las autoridades ante sospechas de prácticas asociadas a matrimonios forzados entre menores o entre un menor y un adulto.
  12. Programas de educación, consejería y terapia para agresores en cada región;
  13. Centros especializados sobre violencia sexual, con personal especializado para actuar en interés de las víctimas, mediante asesoría psicológica y asesoría legal. Cuando corresponda, solicitamos facilitadores para el idioma romaní.
  14. Asignación de un mayor número de psicólogos y psiquiatras en centros penitenciaríos para evaluar los detenidos en libertad condicional.
  15. Mejorar el servicio de libertad condicional para el seguimiento de los detenidos condenados por violencia sexual después de su alta y, al mismo tiempo asignación de fondos para programas de integración social de los detenidos liberados.
  16. Colaboración entre instituciones siempre que se trate un caso de maltrato, violación, acoso sexual, explotación sexual. La policía, el poder judicial y el sistema médico deben ser verdaderas instituciones de apoyo a las víctimas.
  17. Garantizar el acceso público a los servicios de aborto y salud reproductiva. La obligación de las instituciones médicas estatales de proporcionar estos servicios de forma gratuita y accesible a todas las mujeres de cada región.
  18. Asignación de fondos para programas de educación para jóvenes y campañas de concienciación pública;
  19. Tratamiento por parte de la policía de la violencia contra las mujeres romaníes, LGBTQIA + y otros grupos minoritarios como violencia interseccional basada en al menos dos criterios.
  20. Introducción urgente de asignaturas de educación sexual, igualmente accesibles para los estudiantes.
  21. Implementar medidas legales en contra los programas tv que degraden a las mujeres, promuevan una cultura de violencia y conviertan la violencia en entretenimiento.